Con la mejora continua de las exigencias de las personas en cuanto a la calidad de vida, los tipos de termos aumentan con la demanda de consumo de las personas. Se han mejorado e innovado en los aspectos de diseño de apariencia, estilo funcional, etc., e incluso se dividen en tipo estudiante, tipo exterior, tipo oficina, etc. El termo tipo estudiante es uno de ellos.
En un sentido amplio, la botella térmica utiliza la capa de aislamiento al vacío para extender el tiempo de pérdida de calor. La taza interior también puede bloquear la transferencia de calor para lograr el propósito de conservación del calor. La diferencia fundamental radica en el diseño de la apariencia y la función. La botella térmica de tipo estudiante generalmente tiene la forma de un cilindro recto, la parte superior de la tapa de la taza es relativamente lisa y el volumen del cuerpo de la botella es más pequeño que el de uso al aire libre, por lo que los estudiantes pueden colocarla en una bolsa.
Debido a que los estudiantes tienen que tomar casi 8 horas de cursos, la botella térmica tipo estudiante debe estar sellada para evitar fugas de agua, a fin de evitar mojar los libros, para bloquear bien la pérdida de calor y el efecto de aislamiento durará más de 8 horas.
En la vida cotidiana, la capacidad habitual de los termos de los estudiantes es de unos 300 a 500 ml. La desventaja es que es difícil limpiar el interior de la tapa, es fácil que se formen incrustaciones y bacterias, lo que no favorece la salud. Este es el defecto habitual de los termos. Por tanto, debemos prestar más atención a la limpieza en momentos normales y no envasar bebidas carbonatadas, para evitar la liberación de sustancias nocivas que pongan en peligro la salud humana.